02172cam a2200373 i 450000100090000000300080000900500170001700600190003400700030005300800410005601000170009702000190011402000150013303500250014804000230017304100080019604200080020404300120021205000240022408200120024810000360026024500640029625000230036026400620038330000230044533600260046833700280049433800270052250000360054950500480058552011000063365000260173365100390175921286650BJBSDDR20230805181423.0a|||||r|||| 00| 0 ta191001s2019 flu 000 1 spa  a 2019431791 a9781644731062  a1644731061 a(SP-BaPL)pu190676806 aDLCbspacDLCerda aspa apcc ae-sp---14aPQ 6666bP438s 201900a863/.641 aPérez-Reverte, Arturo,d1951-10aSidi : bun relato de frontera / cArturo Pérez-Reverte.  aPrimera edición. 1aMiami, FL :bPenguin Random House Grupo Editorial,c2019. a371 pages ;c25 cm atextbtxt2rdacontent aunmediatedbn2rdamedia avolumebnc2rdacarrier a"Un relato de frontera"--Cover. aLa cabalgada La ciudad La batalla La espada aEl arte del mando era tratar con la naturaleza humana, y él había dedicado su vida a aprenderlo. Colgó la espada del arzón, palmeó el cuello cálido del animal y echó un vistazo alrededor: sonidos metálicos, resollar de monturas, conversaciones en voz baja. Aquellos hombres olían a estiércol de caballo, cuero, aceite de armas, sudor y humo de leña. Rudos en las formas, extraordinariamente complejos en instintos e intuiciones, eran guerreros y nunca habían pretendido ser otra cosa. Resignados ante el azar, fatalistas sobre la vida y la muerte, obedecían de modo natural sin que la imaginación les jugara malas pasadas. Rostros curtidos de viento, frío y sol, arrugas en torno a los ojos incluso entre los más jóvenes, manos encallecidas de empuñar armas y pelear. Jinetes que se persignaban antes de entrar en combate y vendían su vida o muerte por ganarse el pan. Profesionales de la frontera, sabían luchar con crueldad y morir con sencillez. No eran malos hombres, concluyó. Ni tampoco ajenos a la compasión. Sólo gente dura en un mundo duro. 4aLiteratura española 0aSpainxHistoryy711-1516vFiction.