03495 a2200229 4500003000800000005001700008007000300025008004100028020003100069040001700100041000800117050002300125100003400148245008600182260004400268300002900312440002200341504009300363520271000456650005103166700004803217BJBSDDR20240307102625.0ta160224s2021 sp 00| 0 spa d a9788417386566 (Paperbacks) bspacBJBSDDR aspa14aHX 833bB823e 20211 aBrassens, Georges,d1921-198110aEscritos libertarios /cGeorges Brassens ; traducción de Diego Luis Sanromán. aLa Rioja :bPepitas de calabaza,c2021. a104 páginas ; c17 cm.0 aPepitas ;v289-99 aText en castellà i traducció del francès Título Original: Écrits libertaires.  aPor primera vez se traducen al español los escritos libertarios de Georges Brassens, uno de los autores más audaces, ingeniosos y lúcidos de las letras francesas del siglo XX. En 1946, en París, Georges Brassens cultivó la amistad con algunos activistas anarquistas de su barrio, en concreto con el pintor Marcel Renot y con el poeta Armand Robin (de quien en Pepitas publicamos un libro extraordinario—por su impresionante lucidez—titulado La falsa palabra), y estos encuentros decisivos, sumados a la lectura de algunos clásicos libertarios—Bakunin, Kropotkin y Proudhon, entre otros—, llevaron a un joven Brassens a involucrarse en el movimiento anarquista y a colaborar activamente durante unos meses en Le Libertaire, el órgano de la Federación Anarquista, y también, ocasionalmente, en el boletín de la CNT en Francia. En Le Libertaire, Brassens ejerció de corrector y secretario editorial, además de redactar numerosos artículos. En ese momento, los artículos del periódico no aparecían firmados o lo hacían bajo seudónimo. Se sabe a ciencia cierta que Brassens firmó como Geo Cédille y como Gilles Colin, y aunque por el contenido y el tono hay otros muchos textos donde se intuye la pluma de Brassens, sería presuntuoso atribuírselos con certeza. Estos escritos libertarios, que por primera vez se publican en español, son, como sus canciones, un canto contra los gendarmes y los militares, contra el parlamentarismo y los políticos, contra la religión y el dinero, contra todas las formas de esclavitud e hipocresía humanas, y ponen de manifiesto el alcance contestatario, a veces violento, de la obra de un hombre que siempre huyó de los dogmas y el maniqueísmo, que vivió fiel a su compromiso con la libertad y a su rechazo del orden establecido. «De las canciones a los poemas, pasando por las novelas y la correspondencia, la obra de Brassens está atravesada por una necesidad: la del pensamiento libre, contra el dualismo y lo colectivo».—La compagnie desœuvres, France Culture «Hace algunos años, en el curso de una discusión literaria, alguien preguntó cuál era el mejor poeta actual de Francia y yo contesté sin vacilación: Georges Brassens. No todos los que estaban allí habían oído antes ese nombre—unos por demasiado viejos y otros por demasiado jóvenes—, y algunos que lo menospreciaban porque era autor de discos y no de libros dieron por hecho que yo lo decía por desconcertar. Solo mis compañeros de generación, los que gozaron y padecieron París en los años ingratos de la guerra de Argelia, sabían no solo que yo hablaba en serio, sino que además tenía razón».  4a AnarquismoxColecciones de escritoszFrancia 1 aSanromán, Diego Luis, d1970-eTraductor